Tendencias Primavera/Verano 2010

Para todas aquellas que hayan sobrevivido a las extremidades congeladas, a la gripe A, B, C o No sabe/No Contesta, ingesta de polvorones, turrones, amables figuritas de mazapán y litros de líquido exceptuando el H2O, que se preparen para la primera primavera de una nueva década. Una etapa que para aquellos que hemos vivido los 80´s, 90´s, y la entrada del milenio, aún desconocemos su nombre pero que ya huele a Flower Power bailando funky con un minimalismo renovado, porque como ya sabéis el lema de la moda es que nada se vuelve a llevar de la misma manera. Así que, cebollas mías, empezad a despojaros de vuestras capas, que este cuento navideño se acaba, dejando paso entre lágrimas, a la visión de nuestras pieles consumistas que ansían conocer las novedades de la época más hormonal. Y Por eso, Lorenzo, donde quiera que estés, permanece atento porque allá van:
  • Estilo deportivo: aunque a muchas nos cuesta reconocerlo, de vez en cuando la moda se abraza a las nuevas tecnologías, para dar paso a la palabra más temida por las fashionistas denominada: “confort”. Parece que sólo podemos conseguir cuotas inalcanzables de piropos si vamos uniformadas en vestidos o si ganamos centímetros gracias a las agujas que traen algunos de nuestros más queridos zapatos. Pero nos equivocamos, puesto que Nicolas Ghesquière al mando de la casa Balenciaga, el siempre entrelazado Bottega Veneta, o el eternamente en la onda Alexander Wang, nos invitan a formar parte en su equipo y entrenar con ellos en una liga más relajada donde la palabra sexy no se queda en el banquillo sino que sale al partido en forma de pantalones anchos con cordón, bajos remangados, faldas Cheerleader, volúmenes de algodón con o sin print de rayas, capuchas y tejidos tecnológicos de patronaje impecable. ¡Y ojo!, no confundamos esta tendencia con un mix entre el chándal de táctel y los tacones.
  • Militar: si bien esta temporada pasada ya se iba vislumbrando un tímido estampado característico del ejercito mezclado con felino, este año será el suyo, puesto que sin nada que ver con la violencia, vuelve la “legión chic”, colores tierra y caquis, botines acordonados, chaquetas militares con trabilla al hombro o en su versión más holocáustica, chalecos anti-balas. Sigue las huellas de Balmain o de la firma neoyorkina Phi y sumérgete en una batalla en la que por lo único que tendrás que luchar es por conseguir alguna condecoración vintage para completar tu look.
  • Minimalismo: vuelve a simplificarnos la vida, pero se aleja del famoso movimiento de los años 90 presentándonos texturas luminosas de corte impecable pero con rebuscamientos que se desmarcan y que dejan entrever el mejor tejido que existe y que tenemos, que es nuestra piel. Calvin Klein, Donna Karan o Celine son los eternos seguidores de este “–ismo”, donde el Feng shui, y las infusiones se occidentalizan y nos ayudan a canalizar nuestra energía tras un año de excesos y de crisis. Busca tu chacra interior en un vestido tan válido para la jornada laboral, como para cuando ésta se acaba. Y recuerda: menos es más, (sobre todo para nuestra economía).
  • Print digital: siguiendo con la línea futurista que nos atañe en este 2010, no podría faltar la estampación más contemporánea. Si Alexander Mcqueen nos propone una mujer bellamente robotizada a través de explosiones de colorido que se fusionan con un patronaje con vida propia llegando a crear auténticas armaduras forestales y marítimas, Ricardo Tisci, alias Givenchy, nos transporta a un Optical Art en blanco y negro, más liviano y etéreo, pero que nos induce de igual manera a la ingesta de sustancias psicotrópicas y gafas 3D. De consumo obligado.
Por otro lado, el imperio de Marc Jacobs, y sus hijos, Marc y Louis Vuitton, nos animan a que nos atrevamos a mezclar los estampados más variopintos, dejando atrás las clases de “Teoría del color”, para conseguir un look Lolita con sobredosis flúor, e ironía ye-yé. Si no sabéis cuáles son los estampados Ad hoc, consultad la obra de la artista Keith Haring.
  • Rústico: “Abuelito dime túuu…”, quien diga que el campo no es chic es porque no ha visto el último cacareo de Chanel, y es que tras la puesta en escena entre heno y paja, ser un “Chica del maíz” será lo más in. En contraposición a todo lo anteriormente citado, vuelve la tradición, rescatando del vocabulario de manualidades términos como: tricot, ganchillo…hasta el mítico 2.55 se “granjeriza” entre flores silvestres, rafia y mimbre. Cestita en mano y espiga en pelo son las claves de los nuevos 70´s. Lo sentimos Heidi, ya no hay sitio para ti en este picnic.
  • Lencero: si ya su nombre iba sonando el año pasado, el “bustier” está nominado para salir de nuestra imaginación, (y de la de ellos), y entrar directamente en nuestro armario como prenda exterior. Y es que Dior, el maestro corsetero Gaultier, Fendi y los felinos Dolce & Gabanna, han decidido ser consecuentes y transparentes con el hundimiento económico y sugerirnos amablemente despojarnos de nuestras camisas/camisetas y dejar ver el interior, que al fin y al cabo, como se suele decir, es lo único que importa.
  • Cocktail dress: ¿quién a estas alturas no sabe todavía que es el año de Versace?Cual Alicia en el País de las Maravillas, (su inspiración), Donatella encabeza la lista de los atuendos nocturnos, que dejando atrás opulencia y pedrería, se pasa a los pasteles y al té con el Sombrerero Loco o el Gato Cheshire, da a luz unas perfectas e igualadas geometrías como el personaje de los Gemelos, y unas minifaldas que podrían ser prohibidas por la mismísima Reina de Corazones.
 
En resumidas cuentas, estamos ante una nueva era, extremadamente acordonada o encorsetada en botines, vestidos, bodies que con su femenina agresividad asustan a los del otro lado del prisma, es decir, los colores totalmente planos, luminosos y de nombres olvidados como: lila, amarillo, celeste…
En cuanto a las continuaciones de nuestras piernas, plataformas y cuñas extremadamente retro y vertiginosas, (nos), darán el golpe definitivo. Pero el accesorio estrella será el temido y ruidoso zueco llegado del brazo, (que necesitarás para no caerte), del blanquinegro Karl Lagerfeld.
Y para terminar, aún estáis a tiempo de sacarles el máximo partido a los estampados salvajes tanto de pitón como de leopardo, al denim, y a las diademas de lazo, puesto que veremos sus quizás últimos coletazos este verano.
Finalmente, Se puede decir que lo urbano prima sobre lo mundano y la trenza como símbolo de renovación y pureza aunque siempre con un toque pícaro. ¿Estamos ante una liberación, un uniforme o un alto al fuego? ¿Por fin podremos poner un nombre a esta década del nuevo milenio? Atrás quedaron los 80´s para dar paso a una revolución, (que no guerra), hippie-minimalista, con la que sin más preámbulos nos alzaremos al grito de: “¡Paz y Amor a la Moda, hermanas!”.